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Instalaciones del Albergue para dormir y convivir 

  Donativo 5 €

 

 

 

   para mantener

       el Albergue

  Desayuno
   Sin precio : la voluntad

       Reservas

 (Solo grupos de 5 personas o más con 5 días antelación)

También puedes alojarte en  la Hospedería Monástica PAX
 

               Fotos del Albergue

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¿Cómo es la acogida a los peregrinos?

Sor Ana María lleva 30 años acogiendo a los peregrinos en el Monasterio. 

   La hospitalidad es una característica esencial en la espiritualidad benedictina, la que nuestros padres en el seguimiento de Cristo, copiaron de las páginas de la Sagrada Escritura.

  San Benito que recogió en la Regla el espíritu evangélico escribe: “A todos se les dedicará el honor correspondiente, sobre todo a los hermanos en la fe y a los peregrinos. (RB 53,2) Y “Se mostrará la máxima solicitud en la acogida de los pobres y peregrinos porque en ellos se recibe más a Cristo.”

 La importancia que da San Benito a este recibimiento de huéspedes y peregrinos queda reflejado en el capítulo 57 que comienza con este aserto: “La mesa del abad esté siempre con huéspedes y peregrinos”.

   En esta Comunidad la acogida de peregrinos forma parte de su tradición. Coincidiendo con el auge de las peregrinaciones al Apóstol Santiago, las benedictinas comenzaron su andadura de cuatro siglos en el pueblo de Carbajal de la Legua. El investigador de nuestra historia escribe: “Las monjas tienen un ‘hospital’, es decir, una hospedería para atender a los peregrinos necesitados que transitan por el Camino Francés”. Al parecer era “una casa. Una mujer se cuidaba de ella”. (San Pelayo de León y Santa María de Carbajal. Biografía de una Comunidad femenina. García M. Colombás. Montecasino, 1982)

   Las huellas de los peregrinos a Santiago dejaron de registrarse por algún tiempo. De tarde en tarde llaman a la puerta del monasterio solicitando acogida y descanso. Fue en Año Compostelano 1993 cuando en un solo día se recibieron setenta y tres personas quienes, con su bordón y calabaza, indicaban su verdadera idiosincrasia. Fue la señal de que el Camino despertaba de su letargo. Surge la Asociación de Amigos del Camino de Santiago “Pulcra Leonina”. Desde este momento se comenzó a trabajar conjuntamente para proporcionarles la acogida más digna posible.

   La mayor afluencia se aprecia en los meses de verano en los que se alcanza diariamente una cifra aproximada de 150 peregrinos. Al cabo de un año utilizan este albergue más de 20.500 personas.

   Un hospitalero u hospitalera los recibe e informa debidamente. Sella la credencial y, si necesitan asistencia médica, en el monasterio hay personas tituladas médicamente para una asistencia de primeros auxilios y son orientadas hacia centros especializados.
Una hermana de la Comunidad coordina esta actividad humanitaria y apostólica. Toda la Comunidad se siente solidaria de este paso del Señor por el monasterio.

 Además del bienestar que proporcionan las instalaciones se invita a los peregrinos a participar en la liturgia (Eucaristía, Vísperas). La presencia es masiva en el rezo de las Completas. Juntamente con las hermanas recitan el himno, salmo y oración correspondiente y el canto de la Salve a la Madre de Dios, titular de esta casa.

 

   La “bendición del peregrino” y unas palabras de Madre Abadesa los anima a reemprender el camino en la próxima jornada siguiendo las huellas de quien es Camino, Verdad y Vida, Nuestro Señor Jesucristo.
  

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